Es oficial. Magdaluz y yo somos novios. Llevamos una semana andando. He aquí un breve recuento de lo que ha sido en esta semana.

El sábado pasado Magda y yo fuimos a una hamburguesada, festejo de Laura. Después, ese mismo día, fue el festejo de una amiga en el Taboo, un gay bar. Magda, bien linda, me acompañó. En el camino le dedicamos a Magda la siguiente rola:


I want to take you to a gay bar!

Ahí en el Taboo bailamos un rato pero, ya que se empezó a saturar la pista de baile, tomamos asiento… Platicamos un buen rato, nos tomamos de la mano… nos besamos… y le pregunté si quería ser mi novia; me dio el sí.

Después nos la pasamos atacados de la risa de la ironía del asunto: Siendo una pareja extraña en el Taboo… y también que le susurrara en la oreja que los gay bars refuerzan mi heterosexualidad.

Ha pasado una semana, y han sido unos muy felices primeros siete días.

Soy feliz y, cuando estoy con Magdaluz, me agrada que los semáforos estén en rojo.