Volvimos hace rato de comer a La Spezia, un rico local en Galerías Monterrey; me está costándo un chorro el seguirle al trabajo.

Tengo una flojera inmensa, pero curiosamente ando desempeñándome bien… ¡hasta tengo tiempo de quejarme aquí! Pero bueno, este breve minuto creo que me está sirviendo para despejarme un poco de las llamadas, los correos… y para prepararme a la manejada que me voy a aventar en un rato.