Han ocurrido muchos cambios últimamente de los cuales no he escrito palabra alguna. Irónicamente el espacio al que recurro para relatar mis preocupaciones o problemas no garantiza soluciones…

Siempre he estado en jaque respecto de la necesidad que tengo por verter mis más obscuros secretos y temores en un medio público — público y en ocasiones revisado por las personas que uno menos quisiera que se enterara de aquello: la familia.

Algún día podré escribir aquí desinhibidamente. Hasta entonces optaré por guardar un artículo más en esa caja fuerte resentida: la conciencia.