Me llamó mucho la atención un artículo que resalta el impacto ecológico que estamos teniendo todos en el mar.

Lo que me hizo reflexionar fue una frase que mencionó un científico, Jeremy Jackson, haciendo una analogía del océano con una alberca:

Be careful what you dump in the swimming pool, and make sure the filter is working.

Quise hacer una aproximación desde el punto de vista de ‘albercas per cápita’ para darme una idea de nuestra responsabilidad como ‘limpiadores de albercas’:

En resumidas cuentas… tenemos un chingo de albercas olímpicas por persona. Más de las que pudiéramos cuidar apropiadamente aunque quisiéramos. Y luego nos sorprende ver que haya cosas — verdes, aguadas, pegajosas, venenosas — pululando por ahí.

Creo que tenemos que tomar una aproximación más correctiva y disminuir el impacto ecológico que tenemos. Es imperativo que, concienzudamente, tomemos acciones sencillas que nos lleven a un desarrollo sustentable.