Me llamó mucho la atención un artículo que resalta el impacto ecológico que estamos teniendo todos en el mar.
Lo que me hizo reflexionar fue una frase que mencionó un científico, Jeremy Jackson, haciendo una analogía del océano con una alberca:
Be careful what you dump in the swimming pool, and make sure the filter is working.
Quise hacer una aproximación desde el punto de vista de ‘albercas per cápita’ para darme una idea de nuestra responsabilidad como ‘limpiadores de albercas’:
- ¿Cuál es el volumen de agua que hay en todos los océanos de todo el mundo?
- 1.37 x 1018 m3 de agua
- ¿Cuál es la población mundial?
- 6,649,117,969 habitantes
- Si hubiese una ‘distribución equitativa’ del agua ¿cuántos metros cúbicos por persona tenemos ‘asignados’?
- 206,042,366 m3 de agua
- Y esto, ¿cuántas albercas olímpicas equivale?
- ~82,417 albercas olímpicas
En resumidas cuentas… tenemos un chingo de albercas olímpicas por persona. Más de las que pudiéramos cuidar apropiadamente aunque quisiéramos. Y luego nos sorprende ver que haya cosas — verdes, aguadas, pegajosas, venenosas — pululando por ahí.
Creo que tenemos que tomar una aproximación más correctiva y disminuir el impacto ecológico que tenemos. Es imperativo que, concienzudamente, tomemos acciones sencillas que nos lleven a un desarrollo sustentable.